Catarsis en la prensa

En los siglos XV y siguientes, hasta llegar a la época contemporánea, en España se comerciaba con la materia prima, la lana y poco más.  Esa lana iba camino de los Países Bajos donde era manufacturada y volvía a España con un gran valor añadido.

 El gran imperio español, entonces, al que llegaban de las Américas galeones enteros de oro y plata jamás se preocupó de alentar el desarrollo te tecnologías que dieran ese valor añadido a su propia materia prima, con lo cual, tal cantidad se riqueza salía, como la lana, por las fronteras para enriquecer a otros que se ocupaban de la transformación de la misma.  El resto de las riquezas ya sabemos que se dilapidó en guerras y mantenimiento del imperio y el dominio de la religión católica.

Ya en el XIX y XX con la explosión de la modernidad y de las máquinas de vapor y electricidad, los pocos que se ocuparon, en nuestro país, de desarrollar algún campo de investigación lo tuvo que hacer a su costa y casi mal visto.  Así, Peral, Santiago Ramón y Cajal y otros tantos no fueron reconocidos o apoyados por las instituciones.  Y llegamos a nuestros días en ese desprecio ignorante por parte de las organizaciones del Estado hacia la “visión de futuro” que se nos presentan e igualmente hacia aquellos que se quieren empeñar en el desarrollo y el progreso, en esos visionarios que nuestra tierra pare con generosidad.

Esta actitud negligente ha creado cultura y se ha llegado a oír aquello de “que inventen otros” y que nos mantiene clientes de esos otros, pagando con nuestra poca riqueza el precio que quieran ponernos.  Pues eso, que inventen otros, ¿para que emplear el dinero en algo desconocido o de dudosa rentabilidad inmediata?.

Vivimos tempos convulsos y de velocidad de vértigo en todo lo que a comunicación se refiere.  No hace tanto, 25 años, para conocer lo que ocurriera teníamos que esperar un día entero hasta disponer de la novedad.  Hoy es instantáneo y lo hacemos allá donde queramos o donde nos encontremos.  Además podemos aportar nuestro parecer a cualquier comentario, artículo o noticia en la que queramos involucrarnos.

La velocidad del mundo digital de Internet es tal, que los medios tradicionales han quedado obsoletos y las grandes empresas y sus estructuras asisten desconcertadas a esa revolución sin saber muy bien por dónde han de orientar sus inversiones.

De momento tratan a toda costa de mantener las antiguas estructuras, las grandes rotativas, las corresponsalías y toda la parafernalia de pasado siglo.  En su momento ignoraron Internet, lo arrinconaron sin darle importancia, sin invertir, ni tiempo, ni dinero, ni mentes a estudiar el potencial que tenían a su alcance.  Pero la prepotencia, el anclarse a las seguridades de lo conocido los incapacitó y cegó hasta la cerrazón más absoluta.  Hoy asisten a despidos masivos a pérdidas importantes y a que desde fuera se impongan las pautas a seguir.  Al igual que hace cinco siglos no nos preocupamos de investigar, de desarrollar y valorar las novedades que se nos va presentando como alternativas y opciones de mejoras.

Perplejos, asombrados y perdidos en un mundo que se les escapa de las manos como agua, quieren mantener lo existente sin perder el lugar de privilegio que durante decenios han mantenido y que ahora pretenden retener.

Se une a todo ello un mal servicio y una pérdida de la principal función del informador, decir la verdad, trasladar las inquietudes sociales, para pasar a ser voceros de los partidos políticos y del poder con el fin de mantener subvenciones y publicidad institucional.

Los hechos son imparables, las tecnologías actuales y las redes sociales los han sobrepasado y no llegar a dar crédito a un mundo del todo distinto al que se había acomodado.

La catarsis es total, el asombro descomunal y la prensa asombrada,  no sabe que hacer.

Anuncios

Publicado el 16 noviembre, 2012 en Pensamiento, Social. Añade a favoritos el enlace permanente. 1 comentario.

  1. La catarsis no ha sido tal para la prensa, ya que han sufrido las consecuencias de su error. Para los amantes de las nuevas tecnologías tampoco, puesto que lo hemos visto venir.

    Y en cuanto a internet, es la mezcla de la antigua prensa fiel con la prensa manipulada y también con los mentideros de la edad moderna y los bares de la contemporanea, con límites a veces bastante difusos entre sí.

    Buen artículo. Un saludo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: