Archivos Mensuales: diciembre 2011

Miedo a la libertad

Tras las pasadas elecciones, en las cuales el Partido Popular de Mariano Rajoy, obtuvo una significativa mayoría absoluta, asistimos atónitos a las primeras medidas tomadas en los dos primeros Consejos de Ministros.

A nadie ha pillado por sorpresa que el déficit haya sido dos puntos superior a lo estimado por el anterior “Desgobierno de Zapatero”.  Estamos en el 8% real y no en el 6% que anticipaba el “iluminado” ZP.

Las consecuencias no se han hecho esperar y hoy nos regalan con una subida del impuesto sobre la renta de las personas físicas (I.R.P.F.) gradual en función de los ingresos netos, “transitoria y “vendida” como de solidaridad.

Hemos dado un respaldo mayoritario al PP para que tome decisiones estructurales de fondo y que terminen de una vez por todas con las arbitrariedades de este sistema de subvenciones.  Es bueno que se apoye y ampere a los más débiles, parados y jubilados, pero seguimos pagando a unos partidos de los que no formamos parte, como de unos sindicatos que no nos representan y menos aún de los que seamos afiliados.  ¿Y porqué he de pagar a las asociaciones de empresarios, sin ni ten siquiera lo soy?.

Esto sigue igual y no tiene ni pies, ni cabeza.  Seguimos teniendo que mantener industrias de las que no formamos parte y a las que no pertenecemos y que tampoco nos importan, como el el mundo de la “Kultura”.  Igualmente a miles y miles de empleados públicos que duplican la funcionalidad del Estado, la Autonomías o los propios Ayuntamientos.  En definitiva, seguimos igual, ¿o no?, es verdad, seguimos peor.

Se nos quiere vender que quitar un 20% de subvenciones a partidos y sindicatos, es algo bueno.  Pues mire Vd., no, porque seguimos pagando de nuestro bolsillo el 80 % restante en algo que no nos representa y que no queremos que nos represente.

Vamos, que el PP tiene miedo a dar libertad a la sociedad, empresas y actividades para que se organicen por sí mismas y no bajo la tutela del Estado.  ¡Ya está bien de vender la moto!

No podremos llegar a ser competitivos, a justificar nuestra valía frente a los empresarios, mientras exista un “regulador” que vele por intereses.  Estamos falseando el mercado, estamos engañándonos a nosotros mismos, mientras otros corren adaptándose a los nuevos tiempos en una economía que dicta la realidad cotidiana.

Pienso que aún creen que somos menores de edad, que no sabremos hacernos valer por nosotros mismos y por eso han de tutelarnos.

Señores, mientras existan las subvenciones viviremos en corrupción más absoluta, la que le quita a Vd. su capacidad de valerse por sí mismo.

He de confesar que por el momento estoy bien decepcionado por las tímidas medidas de un Gobierno con total mayoría y a la vez timorato y acomplejado.

Seguiremos esperando hasta que esto empiece a parecerse a una democracia y a una sociedad madura.

Triste, muy triste nuestra clase dirigente.

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