Archivos Mensuales: julio 2011

Vivir de mentiras

Resulta paradógico lo poco, o nada, que se está difundiendo la situación económica y financiera de los EEUU.

La primera potencia mundial está al borde de la quiebra y en año y medio no podrá hacer frente a sus compromisos.

Es posible que cada cual en su casa se encuentre lo bastante agobiado con sus propios problemas, que no tenga ya ojos para ver más allá de sus narices.  Y coincide esta situación con una crisis seria y de calado en las finanzas europeas.  Curioso de verdad.

Se habla del endeudamiento como si se tratara de algo consustancial a nuestra cultura.  Nos hemos acostumbrado a gastar más de lo que tenemos y vivir muy encima de nuestras posibilidades.

Era tan fácil ir al banco a pedir, que ya formaba parte de nuestra propia costumbre.  Pedir para comprar un piso, un coche, irse de vacaciones o hacer obras de restauración en la vivienda.  O bien para darnos un capricho.  Total por una vez en la vida,…

Pero como todo, las cosas se terminan y se agotan por el abuso de los recursos, al igual que con las materias primas, éstos tienen un límite y llega el momento de hacer frente a las consecuencias de los malos hábitos.  ¿Quién es el bonito que está dispuesto a bajar su nivel de vida y de bienestar en occidente?

Pues lo tendremos que hacer queramos o no, nos guste o nos disguste, puesto que no hay salida posible.  Lo que se esta haciendo en nuestra Europa, es un autoengaño.  Alargamos los plazos, alejamos el problema y miramos para otro lado.  Ya serán otros los que vengan a arreglarlo, pero el problema sigue y aumenta, puesto que el mal de fondo no es la financiación, sino los malos hábitos adquiridos durante décadas de derroche y de inconsciencia.

Mientras, aquí que si elecciones, que si no elecciones.  Pequeñas escaramuzas sin importancia frente a una quiebra social y moral de dimensiones incalculables.

Pasará el verano, volverán las peleas de verduleras a llenar todo espacio mediático, mientras que una generación de jóvenes tendrán que buscarse la vida en paises más serios que el nuestro y que se cansarán, más bien pronto, de tanta mala cabeza mediterránea.

¿Cuándo aprenderemos a vivir a nuestro verdadero nivel de país de tercera?.